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Descripción:
Es una
planta perenne muy utilizada en interiores. Se trata quizás de la
palmera más popular entre los ejemplares de uso interior. Aunque su
crecimiento es lento, puede llegar a tomar una altura de hasta tres
metros.
Características:
Se
caracteriza por crecer a lo alto. Tiene frondes, nombre con el que se
denomina a cada una de sus palmas de color verde oscuro.
También dispone de un único tronco. Es fácil de cultivar y ,aunque
crece lentamente, mantiene la forma sin necesidad de preocuparse
demasiado por controlar su desarrollo. Tan sólo es importante tener
cuidado de que no reciba el sol directo. Cuando los ejemplares son
jóvenes debes transplantarlos una vez al año cómo mínimo.
Hábitat:
La tierra más adecuada para esta planta es la turba o el abono
orgánico a base de turba, mantillo, marga y arena. En el invierno debe
regarse cada 10 ó 15 días, por el contrario en verano al menos un par
de veces a la semana. Hay que procurar que el agua no se estanque y
también, si es posible, dejar que la tierra se seque entre un riego y
otro. Es recomendable pulverizarla en invierno una vez a la semana y
un par de ellas en verano, aunque en esta estación es mejor dejarla
bajo la lluvia siempre que sea posible.
Dato:
Esta planta tolera bien la oscuridad pero este contratiempo
retrasará aún más su crecimiento.
Consejos:
Es un error demasiado común, pero no deben limpiarse sus hojas con
abrillantador.
Atención:
Un ejemplar grande de Kentia debe plantarse en una maceta muy
profunda, que pueda albergar su raíz.
Luz y
temperatura: Aunque crece con mayor rapidez en un sitio muy
luminoso, tolera perfectamente la oscuridad. Durante los inviernos
resiste sin problemas hasta los 10º C, pero una temperatura de unos
15º C, hará que la planta esté mejor. Evita las corrientes, aunque no
olvides que la estancia en la que se encuentre debe estar bien
ventilada.
Hojas:
No se deben caer, siempre que la resistencia de la planta no sea
puesta a prueba por su colocación en un lugar soleado o por un aire
demasiado seco o por ser plantada junto a otras plantas.
Riego: Ten en cuenta las reglas generales sobre la dureza del agua
y el riego; eliminar inmediatamente las flores marchitas y no permitir
que se formen semillas. |