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002.
Leptospirosis.
Fuente: Dr. M. García
(DMV)
ZOONOSIS
IMPORTANTE DE ALGUNOS BARRIOS DE MONTEVIDEO
Las leptospiras son bacterias
móviles que afectan a los animales y a los seres humanos.
La Leptospira interrogans
tiene múltiples serovares (que son distintas variedades de la misma
bacteria, pero que se manifiestan en el paciente de forma distinta, por
lo que la presentación clínica corresponde al tipo de variedad o serovar
que esté infectando al organismo en ese momento).
La infección con las
leptospiras se verifica principalmente en los ambientes rural y
suburbano, y también en zonas urbanas en donde la densidad de población
es baja y hay grandes terrenos en cada casa, sitios baldíos, galpones,
fábricas, etc.
Estas bacterias se eliminan en
la orina e ingresan al cuerpo a través de lesiones o abrasiones cutáneas
o membranas mucosas intactas (bucal, ocular, nasal, etc). La transmisión
también ocurre mediante heridas por mordeduras, transmisión sexual,
transplacentaria, ingestión de agua y alimentos contaminados.
La leptospirosis puede
presentarse en perros de cualquier edad, raza o sexo si no hay inmunidad
previa (si no han sido vacunados). Los gatos en general se afectan en
forma subclínica (tienen una infección leve que es compatible con la
vida y no demuestran síntomas de enfermedad), pero pueden eliminar la
bacteria durante bastante tiempo (semanas a meses). Los animales que
tienen inmunidad, proveída por la vacuna en forma previa al contacto con
la Leptospira, eliminan el agente con rapidez y no deja daños en el
organismo.
Las leptospiras se multiplican
en varios órganos en los animales que no fueron inmunizados (vacunados);
en el perro los máximos niveles de infección se desarrollan en el hígado
y en los riñones. La bacteria se multiplica en estos órganos y los va
destruyendo, produciendo liberación de toxinas y la enfermedad clínica.
La aparición de los síntomas
clínicos es variable dependiendo del nivel de defensas del organismo y
del serovar actuante, pero generalmente se presentan a la semana de la
exposición a la Leptospira.
Los perros que son tratados
antes de que se produzcan grandes daños renales y hepáticos
sobrevivirán, pero el porcentaje de sobrevida disminuye en forma
importante cuando se hace la consulta con el Veterinario después de que
pasaron varios días, porque los daños que provoca la enfermedad son de
tal magnitud que se volvieron irreversibles y el hígado y el riñón no
tienen capacidad funcional como para mantener las funciones básicas que
lo puedan mantener vivo.
Los signos clínicos son
variados y se pueden presentar aislados o en diferentes combinaciones,
pero rara vez se presentan todos juntos; puede encontrarse falta de
apetito, depresión, dolor muscular generalizado, vómito, dificultad
respiratoria, fiebre, sangrado por nariz, materia fecal con sangre,
hematomas y pequeños derrames sanguíneos en piel, conjuntivitis,
disminución o aumento exagerado del consumo de agua y de la cantidad de
orina, coloración amarilla de piel y mucosas.
El diagnóstico de la
enfermedad en un paciente lo debe hacer un Médico Veterinario en base a
los síntomas clínicos (cuando se presentan una conjunción de síntomas
que son típicos de la enfermedad), y otras veces (cuando los síntomas
son aislados y poco específicos) es necesario hacer una serie de
análisis, como exámenes de sangre y orina para saber si la Leptospira
está presente en ese animal y para evaluar la gravedad de los daños
ocasionados por esta bacteria, y si estos daños son compatibles o no
compatibles con la vida del paciente.
El tratamiento debe ser
intensivo e instaurarse lo antes posible para frenar la magnitud de
estas lesiones.
Todos los serovares que
infectan a los mamíferos deben considerarse zoonóticos (zoonosis
significa enfermedad transmisible de los animales al hombre).
Hay animales que son
reservorios de la enfermedad (tienen en el organismo la Leptospira en
pequeñas cantidades como para que no le produzcan enfermedad pero la
eliminan y la transmiten a otros animales y al hombre), dentro de estos
animales reservorios los más importantes son las ratas y ratones.
Para la prevención de la
enfermedad deben evitarse el contacto con estos roedores, hay que
eliminar del ambiente las aguas estancadas, y en el caso de que se tenga
un paciente enfermo debe manipularse con guantes y cuidarse
especialmente de la orina, además hay que desinfectar periódicamente el
ambiente con detergentes y desinfectantes. Es sumamente importante
eliminar a las ratas y ratones de los lugares donde hay mascotas, para
ello hay una gran variedad de venenos que deben ser colocados en sitios
donde los perros y gatos no tengan acceso (cañerías, debajo de piedras,
lugares altos, etc.).
Para generar defensas en los
perros contra esta enfermedad existen las vacunas. La vacunación es un
paso importante en la prevención, porque como ya vimos, los animales que
fueron correctamente vacunados no se enferman porque el sistema de
defensas del cuerpo neutralizan y matan a la Leptospira antes de que se
multiplique y provoque daños en el organismo.
Los perros en las zonas donde
existe el problema deben recibir 2 vacunas con intervalos entre ellos de
3 – 4 semanas y después ser revacunados cada 6 meses.
La leptospirosis es una
enfermedad que existe en todo el Uruguay, y que tenemos una alta
incidencia en nuestro barrio. El tratamiento que hay que instaurarle a
un perro enfermo lleva varios días y los estudios de laboratorio que se
deben realizar son costosos; y siempre existe la posibilidad de que no
veamos el paciente enfermo a tiempo y estemos frente a la fase
irreversible de la enfermedad en la que el paciente no responde al
tratamiento y finalmente muere.
Lo mejor, lo más
económico, y lo más fácil de hacer es prevenir. En la leptospirosis la
prevención apunta a 2 cosas importantes, eliminar roedores del ambiente
y vacunar a sus perros |